La Junta de Extremadura ha iniciado a principios de enero el cambio de la señalización en aquellos tramos de carretera convencional en los que había que reducir el límite máximo de velocidad de 100 a 90 kilómetros por hora, tras la modificación del Reglamento General de Circulación con la que se pretende homologar el límite de velocidad con el resto de Europa.