La mayoría de los niños son inquietos, les gusta la sensación de libertad y por lo general jugar y divertirse gran parte del día. Por estas razones muchos pensarían que sus hijos se aburrirían practicando yoga o bien les sería imposible estar un rato más tranquilos y no tan hiperactivos. Sin embargo, si hay motivación y si se realiza adecuadamente junto con otras actividades agradables, se podría percibir un gran interés por parte de ellos de practicar yoga.
