
Don Benito ha vivido este fin de semana una jornada histórica con la celebración de su Procesión Magna, un acontecimiento extraordinario que ha reunido en las calles de la ciudad a ocho pasos procesionales, dejando estampas inéditas y momentos de gran emoción que permanecerán en la memoria de los dombenitenses. En los perfiles de redes sociales de Nuestra Comarca hay numerosos vídeos de este acontecimiento.
La ciudad disfrutó de una tarde y una noche en las que las imágenes de su Semana Santa compartieron protagonismo en un mismo cortejo, ofreciendo una perspectiva poco habitual de su patrimonio religioso y de las tradiciones que mantienen vivas las cofradías.
A las cuatro y media de la tarde comenzaba una jornada que se prolongaría durante más de siete horas. A esa hora, prácticamente de manera simultánea, iniciaban sus recorridos dos de los pasos protagonistas de la procesión. Desde el barrio de San Sebastián, y con los acordes del coro infantil dirigido por Manuel León, partía el Cristo del Perdón, que afrontaba las pronunciadas pendientes de su entorno en dirección a la plaza de España, protagonizando algunas de las primeras imágenes singulares de la tarde. Al mismo tiempo, desde la parroquia de San Juan iniciaba su salida la Borriquita, que estaba llamada a encabezar el cortejo procesional una vez atravesada la plaza de España en dirección a la parroquia de Santa María.
La coincidencia de ambas imágenes en las calles, a plena luz del día, comenzaba a anticipar la excepcionalidad de una celebración que permitiría contemplar juntas a imágenes que habitualmente procesionan en jornadas diferentes de la Semana Santa.
La plaza de España, escenario de estampas irrepetibles
Conforme avanzaba la tarde, el cortejo iba tomando forma con la incorporación de los pasos salientes de la iglesia de Santiago. Desde este templo se sumaban el Señor de la Oración en el Huerto, el Cristo de Medinaceli, el Cristo de la Buena Muerte, el Cristo Yacente y Jesús Resucitado, configurando una sucesión de imágenes que recorrían diferentes momentos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Con estos siete pasos ya en las calles, se incorporaba finalmente Nuestra Señora de la Soledad, completando los ocho que han protagonizado esta Procesión Magna.
Uno de los escenarios más destacados ha sido la plaza de España, donde la presencia de las distintas imágenes ha permitido contemplar composiciones prácticamente inéditas en la historia procesional de Don Benito. La luz de la tarde, los pasos avanzando por el centro urbano y la coincidencia de imágenes habitualmente separadas por varios días han dado lugar a escenas de una belleza singular, muy diferentes a las que tradicionalmente ofrece la Semana Santa dombenitense.
La música, protagonista de una tarde excepcional
La música ha desempeñado también un papel fundamental en el desarrollo de la Procesión Magna. Distintas formaciones musicales han acompañado a los pasos, entre ellas la Banda Municipal de Don Benito, aportando solemnidad y emoción al recorrido con sus interpretaciones con melodías cargadas de sentimiento. A este acompañamiento instrumental se sumó en la parte final la Coral de Don Benito, cuya participación contribuyó a engrandecer la celebración. La banda sonora musical y el discurrir de los pasos crearon una atmósfera que combió la solemnidad religiosa con la espectacularidad de un acontecimiento excepcional.
Más de siete horas de esfuerzo colectivo
Detrás de los aspectos destacados que ha dejado esta Procesión Magna se encuentra un importante trabajo de organización y coordinación de las cofradías participantes. Costaleros y costaleras, responsables de los pasos, músicos y numerosas personas voluntarias han hecho posible un desfile que, en su conjunto, se prolongó durante más de siete horas.
Especialmente exigente ha resultado el esfuerzo de quienes portaron las imágenes, tanto por la duración de los recorridos como por las características de algunos tramos; todo ello bajo la eficaz dirección de los distintos capataces
La coordinación entre las distintas hermandades permitió reunir en una misma jornada buena parte del patrimonio procesional de Don Benito, en una celebración que ha trascendido el calendario habitual de la Semana Santa. La Procesión Magna ha concluido dejando tras de sí una sucesión de imágenes extraordinarias: ocho pasos compartiendo las calles, encuentros visuales inéditos, música procesional y escenas de profunda tradición religiosa.
Don Benito ha escrito así una página singular de su historia cofrade, con una celebración que ha convertido por unas horas el corazón de la ciudad en una Semana Santa extraordinaria, vivida a plena luz del día y prolongada hasta la noche, gracias al esfuerzo colectivo de quienes han hecho posible esta cita. Bajo estas líneas, vídeo completo del acontecimiento.
