Fallece Cristina Rodríguez, Hermana Mayor la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima del Calvario de Villanueva

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Cristina Rodríguez Hermana Mayor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima del Calvario, ha fallecido este pasado fin de semana después de años luchando con una larga enfermedad.

Mujer referente de la Semana Santa de Villanueva de la Serena deja un gran legado a las generecaciones venideras muy importante. Su Hermandad daba a conocer su fallecimiento el pasado sábado. Su hermandad se despedía de su hermana mayor con un amplio texto alabando el legado por Cristina

“El pasado 22 de julio llegó el nombramiento de N.H.D.ª Cristina Díaz Rodríguez como Hermana Mayor Honoraria, no habiéndose publicado anteriormente con el buen propósito de buscar una fecha oficial con la Hermana Mayor y su familia. El destino ha querido que el desenlace sea otro muy distinto y a continuación describimos su honorable trayectoria.

Llegó a nuestra hermandad a finales de la década de los ochenta del siglo pasado, siendo Hermano Mayor N.H.D. Antonio Gutiérrez de Tena, con el único fin de trabajar y colaborar en el día a día. Entra a formar parte de la nómina de hermanos en el año 1990 según recogen nuestro archivo, ostentando el cargo de vocal de Junta de Gobierno. Posteriormente, en el año 1993 ostenta el cargo de Secretaria de la Junta de Gobierno, siendo Hermano Mayor N.H.D. Antonio Gutiérrez de Tena, volviendo a ocupar el cargo de Vocal en los mandatos de N.H.D. Lucas Alonso Muñoz como Hermano Mayor, desde el año 1993 hasta el año 2011, donde sería nombrada Hermana Mayor, cargo que ha ocupado hasta nuestros días.

Siempre ha sido una hermana dispuesta a la entrega, al sacrificio y al trabajo, cuyo único fin fue en todo momento fue el beneficio de nuestra corporación. Su papel de mujer líder en sus inicios como hermana supuso una muestra de valentía. Con la llegada de Nuestra Señora del Calvario como Titular de la Hermandad, fue nombrada Capataz de su Cuadrilla de Hermanas Costaleras, siendo el alma mater de uno de los colectivos más importantes de nuestra cofradía.

Su tesón y su capacidad de diálogo se han traducido en el gran avance social y pastoral que ha sufrido nuestra hermandad durante sus mandatos. Siempre ha sido una persona amante del buen talante, de la buena presencia, de la elegancia y del saber estar. Ha sido una bisagra fundamental para el relevo generacional de nuestra corporación, hilando finos hilos de fraternidad entre los veteranos y los jóvenes, sacando lo mejor de cada uno de ellos para tejer una hermandad de fuertes cimientos. Durante sus distintos mandatos se han alcanzado numerosos logros en los ámbitos pastorales, patrimoniales y caritativos.

A nivel pastoral, es una de las principales precursoras de instaurar los cultos anuales a María Santísima del Calvario, empezando por los rezos de los Santos Rosarios en el mes de octubre, hasta instaurar de manera definitiva el Solemne Triduo y Rosario de la Aurora en la Jornada Pro Orantibus, fecha en los que actualmente se celebran.

Siempre ha tenido conciencia de pertenencia al terreno eclesial, haciendo ver a todos los hermanos de la importancia de participar de la Eucaristía dominical, y en especial, de los Cultos Cuaresmales de nuestra corporación. Sus ganas de llevar la devoción a Jesús Nazareno hicieron poner en marcha la Capilla Domiciliaria de Jesús Nazareno, o la organización del Besamanos y Via Crucis extraordinarios en honor al Señor con motivo del LXXV Aniversario de su hechura y bendición.

Durante sus distintos mandatos, la hermandad ha sufrido un incremento notable a nivel patrimonial. En cuanto a los ajuares de nuestros Titulares, destacan la confección de numerosas túnicas a Jesús Nazareno, realizadas por su Camarera Paqui; la restauración de su Túnica de la Cenefa bordada en oro; distintos ternos para la Virgen; o realización de su saya procesional bordada en oro. Se ha procedido a la restauración de los faroles del paso del Señor, la renovación completa del paso de la Virgen del Calvario con sus respiraderos, candelería, juego de jarras y peana, y por último, la adquisición de la nueva corona para la Señora. De igual manera, en los últimos años se han ido adquiriendo figuras para completar uno de los belenes monumentales más importantes de la ciudad.

Es una eterna colaboradora con nuestra banda de cornetas y tambores, hoy agrupación musical, estando implicada en cada una de las decisiones importantes en el devenir musical y social de la formación musical; siendo fiel seguidora de la banda en cada uno de los conciertos que ofrecía en los distintos certámenes a los que asistía. Siempre ha sentido un respeto y un cariño especial por parte de todos los componentes.

Corporativamente, durante sus mandatos, la hermandad ha puesto en marcha el archivo documental y la digitalización de todo el fondo fotográfico y videográfico, con la recopilación de documentos antiguos y creación de un grupo de fotógrafos de la hermandad. Siempre ha tenido sensibilidad sobre la imagen externa de nuestra cofradía, imperando en las distintas reuniones de la Junta de Gobierno el sentido común y el beneficio general de todos los hermanos. Ha sido escuela de un don especial como es el de la discreción, siempre huyendo de protagonismos personales, siendo muy beligerante con todos aquellos que bebían de protagonismos innecesarios, haciéndoles ver que el trabajo en un segundo puesto siempre es más satisfactorio y reconfortante. Ha sido una gestora capaz de aunar y aglutinar perfiles distintos para cada una de las áreas de trabajo de nuestra hermandad. Administraba con tesón y buen hacer, con talante y eficacia. Siempre consensuando cada una de las decisiones importantes a tomar. Le gustaba dar consejos basados en su experiencia, pero igualmente era la primera dispuesta a aprender nuevas formas y conceptos para ponerlas en práctica dentro de la hermandad.

Con un sentimiento nazareno incondicional, siempre ha abogado porque nuestra cofradía en la calle tuviera mayor dosis de respeto, persiguiendo siempre una imagen de seriedad y penitencia cristiana. Apostó por el orden de los cortejos procesionales, poniendo en marcha el grupo de los diputados de tramo.

A nivel contable, como madre de familia, siempre ha tenido las ideas muy claras, sabiendo hasta donde podíamos llegar. Imponiendo serenidad en el gasto y motivando a todos los hermanos a buscar nuevas fuentes de ingresos para que la hermandad tuviera mayor capacidad económica. Cada proyecto o inversión importante, siempre iba acompañada de un brillante estudio económico realizado por los tesoreros. El valor de la gestión y la previsión económica eran algo imperante en su docencia. Siempre nos ha enseñado que esta hermandad no es nuestra, es de todos; de los que estuvieron y de los que estarán; y que como tal tenemos que actuar en consecuencia lógica y comunitaria.

Su vinculación a la Parroquia de la Asunción fue siempre permanente, siendo componente del Coro Parroquial desde sus inicios y participando en las tareas de limpieza del templo. Es por ello que el sentimiento de pertenencia eclesial siempre ha sido un estandarte en su trayectoria cofrade. Somos iglesia y a ella nos debemos, y como tal, la caridad ha sido siempre una pieza fundamental durante sus mandatos, colaborando con distintas iniciativas sociales, parroquiales o de ámbito social.

Por último, queremos destacar el último proyecto importante con el que, sin ningún tipo de dudas, ella disfrutaba más: el Belén Monumental. Fue pura vitamina no solo para la hermandad, sino para ella, siendo un motivo de ilusión en cada uno de los momentos más duros de su vida personal. Ella apostó por abrir nuestra hermandad en Navidad, donde Jesús Nazareno nacía, motivo principal para disfrutar como hermanos entorno a nuestro gran Belén. Disfrutaba programando, diseñando, montando y hasta vendiendo dulces con el único fin de poder adquirir una figura nueva de cara al siguiente curso. Sin lugar a dudas, el Belén Monumental le provocó las sonrisas más sinceras y los mejores momentos dentro de su devenir cofrade.

Esto es un breve resumen de todo lo mucho que ha supuesto Cristina para todos los nazarenos. Todos la hemos tenido siempre presente en nuestra trayectoria cofrade como fiel maestra y compañera. Todos somos con conscientes de que ella es merecedora de todo nuestro mayor reconocimiento”

Reconocimiento que ha llegado por parte del Arzobispado de Mérida – Badajoz en la figura del Arzobispo José Rodríguez Carballo y a petición de la Hermandad donde Cristina Rodríguez ha sido nombrada Hermana Mayor Honorífica.

La Junta de Cofradías de Villanueva de la Serena expresaba su pésame a la familia y hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima del Calvario, “por el fallecimiento de su Hermana Mayor, Doña Cristina Díaz Rodríguez que en esta Junta ostentaba el cargo de ViceSecretaria. Descanse en paz, nuestro más sentido pésame a la familia”

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