
Extremadura tiene un paisaje y un cielo que son en sí mismos un espectáculo único, digno de admiración. Hay que mencionar la escasa contaminación lumínica, las favorables condiciones meteorológicas durante la mayor parte del año, la abundancia de lugares espectaculares para contemplar el cielo nocturno, entre ellos, tres destinos con el certificado Starlight (Monfragüe, Alqueva y Las Hurdes) junto con el paraje de Moraleja, El Chorrerón, que también cuenta con esta distinción, sinónimo de excelencia en astroturismo.
La dehesa extremeña
El bosque más característico y seña de identidad de Extremadura, ocupa más de un millón de hectáreas y constituye un paraíso ecológico al ser uno de los ecosistemas mejor conservados de Europa.
El paisaje de la dehesa conjuga un equilibrio entre conservación y explotación de la biodiversidad, la relación más emblemática en la Península Ibérica de la estrecha relación entre el ser humano y el bosque, un paisaje genuinamente extremeño de génesis prehistórica.
Vías Verdes
Los 4 Caminos Naturales Vías Verdes de Extremadura han sido certificados recientemente como Senderos Azules por ADEAC (la organización que otorga las banderas azules a las playas españolas), al tratarse de itinerarios sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.
Se unen, de esta manera, al Sendero Azul de Orellana la Vieja, el único de Extremadura que tenía este reconocimiento. Se trata del Camino Natural Vía Verde de la Plata, que comienza a pocos kilómetros de Béjar (Salamanca), atraviesa varios municipios del Valle del Ambroz y Trasierra-Tierras de Granadilla y llega a Plasencia; el Camino Natural Vía Verde de Monfragüe, en Malpartida de Plasencia, en plena Reserva de la Biosfera de Monfragüe; el Camino Natural Vía Verde Vegas del Guadiana, entre Villanueva de la Serena y Logrosán; y el Camino Natural Vía Verde de La Jayona, en la Campiña Sur de Badajoz.