
Juan Carlos Parejo fue el encargado de pronunciar el pregón de La Velá 2026, Fiesta de Interés Turístico Regional, en una intervención marcada por los recuerdos personales, su infancia y su vinculación con la Ermita y la Virgen de las Cruces.
Vecino de la calle Pizarro, Parejo hizo un recorrido por algunos de aquellos momentos de la infancia que se viven con naturalidad y que, con el paso de los años, se recuerdan desde una perspectiva diferente y con el cariño de sentirse afortunado por haberlos vivido.
El pregonero recordó también cuándo comenzó a adquirir una dimensión especial su devoción por la Patrona de Don Benito, vinculándola al nacimiento de su hijo mayor. A partir de ahí, su intervención estuvo salpicada de referencias a la familia, las experiencias acumuladas a lo largo de la vida y la presencia de la Virgen de las Cruces en los momentos importantes.
Parejo quiso dar las gracias a la Patrona por arropar a sus devotos especialmente en esas circunstancias en las que, como señaló durante su intervención, “una mañana nos cambia”. También tuvo palabras para quienes ya no están: “Gracias por quienes nos enseñaron el camino y ya no están con nosotros”.
El productor teatral definió La Velá como “la memoria de quienes estuvieron antes y la esperanza por los que vendrán”, enlazando de esta manera la tradición heredada de generaciones anteriores con la responsabilidad de mantenerla viva para las generaciones futuras.
El encargado de presentar al pregonero fue el profesor Manolo Gallego, quien repasó una trayectoria profesional vinculada durante más de cuatro décadas al teatro y a la producción cultural. Fundador del grupo de teatro amateur Carasio y productor desde hace 25 años, Juan Carlos Parejo ha llevado sus espectáculos a algunos de los escenarios más importantes de España sin perder su estrecha vinculación con Don Benito, ciudad en la que ha estrenado numerosas producciones.
Parejo recibió hace unos meses el Escudo de Oro de Don Benito y en los últimos años ha cosechado importantes éxitos con producciones como Christmas Dreams o El Maravilloso Circo de la Navidad. En esta ocasión cambió los escenarios teatrales por la palabra para ofrecer un pregón íntimo y personal dedicado a La Velá y a la Virgen de las Cruces.
