
Nuestra Comarca, Extremadura, toda España y todo el mundo están pendientes en este 19 de julio de una cita histórica: la final del Campeonato Mundial de Fútbol entre España y Argentina. Se disputa en Nueva York, a las 21.00 horas, hora española. En numerosos rincones de la geografía española se han instalado pantallas para vivir en grupo este encuentro. Muchos otros lo van a vivir en bares, casas, casas de campo, con la familia, con los amigos y aquellos a los que les toque trabajar lo harán en sus trabajos.
Si dividimos a la población en tres generaciones, por un lado tenemos a los más jovencitos, niños, que solamente han disfrutado del triunfo de la selección en la Eurocopa de 2024. Luego ya tenemos a la generación que disfrutó de las dos Eurocopas de 2008 y 2012 y el Mundial de 2010, y finalmente tenemos un segmento poblacional más adulto, con una perspectiva más amplia, la de tantos y tantos sinsabores en dácadas anteriores simbolizadas en el Gol de Platini en la final de la eurocopa del 84, en el codazo a Luis Enrique en el 94, en el arbitraje en los cuartos del Mundial de 2002, de la tanda de penaltis de los cuartos del España-Belgica de México 86 o más atrás en el fallido gol de Cardeñosa contra Brail en Argentina. Unos sinsabores contrapuestos a esas alegrías de 2008, 2010, 2012, 2024 y esperemos que este 2026.
Para España, este Mundial es especial, es el de la ansiada segunda estrella. Para Extremadura es doblemente especial, un extremeño, Pedro Porro, es jugador de la selección. Para Nuestra Comarca y para Don Benito es triplemente especial. Ver a un futbolista formado en la cantera del Gimnástico Don Benito triunfar en un Mundial es todo un orgullo. Además, hemos tenido la suerte de disfrutar de dos goles del lateral calabazón con momentos verdaderamente emocionantes que quedarán grabados en nuestras vidas.
Falta rematar la faena y nadie ha dicho que sea fácil. Como tampoco era derrotar a la Portugal de uno de los mejores centros del campo del mundo o derrotar a la Francia de los jugadores más cotizados del planeta. Ahora toca la temible Argentina, con sus artes, futbol para unos, marrullerías para otros, pero Argentina, la competitiva Argentina. El otro día me decía un familiar que para asegurar la victoria, España debía ir ganando en el minuto 96 por 3-0; no el 90, sino el 96.
Lógicamente se quiere rematar la faena, pero pase lo que pase, hay que quedarse con los momentos vividos, con la alegría de lo vivido en el Mundial hasta la fecha y con ver a un chaval, a un paisano, en la élite del deporte que mueve más masas a nivel mundial, el fútbol, llevando el nombre de su tierra a todas las partes del planeta. Todo un orgullo para España, para Extremadura, para nuestra comarca, para Don Benito, para su familia, para sus amigos, para quienes fueron sus entrenadores en la base, sus compañeros y también, cómo no, por supuesto, para su abuelo. El Abuelo de España. Por eso, nada mejor para un día como el de este domingo 19 de julio, que recordar las palabras que le decía y le dice siempre a su nieto: "Vista larga, paso corto y mala leche".
