
El barrio de San Juan puso este miércoles el broche final a sus fiestas patronales con la celebración de la tradicional Eucaristía y posterior procesión en honor a San Juan, una cita que reunió a numerosos vecinos y visitantes en un ambiente de convivencia y devoción.
La imagen del Santo recorrió las calles del barrio acompañada por la Banda Municipal de Música de Don Benito, que puso la nota musical a un acto cargado de tradición y sentimiento.
Como es habitual, uno de los momentos más entrañables de la jornada llegó con el reparto de las tradicionales rosquillas elaboradas por las vecinas del barrio, quienes las ofrecieron a todos los asistentes, manteniendo viva una costumbre que forma parte de la identidad de estas celebraciones.
Con este acto concluyen unas fiestas que, durante varios días, han llenado el barrio de actividades religiosas, culturales y de convivencia, consolidándose como una de las celebraciones más arraigadas y participativas del municipio.
