
La ciudad de Don Benito ha vivido con solemnidad la procesión del Santísimo Cristo Yacente, uno de los actos más sobrecogedores del Viernes Santo, organizada por la Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Cristo Yacente. (En los perfiles de Nuestra Comarca en facebook, instagram, tik tok, x y youtube hay un vídeo de esta procesión. También bajo estas líneas).
La salida tuvo lugar a las 21:00 horas desde la Parroquia de Santiago Apóstol, templo desde el que partió un cortejo marcado por el silencio, la sobriedad y la profunda devoción de sus 101 hermanos.
Durante el recorrido, que abarcó cerca de un kilómetro, la procesión transitó por enclaves tan representativos como la Plaza de España, las calles Villanueva, Luis Hermida y Donoso Cortés, donde se realizó una estación de penitencia en el convento de las Hermanas Carmelitas Descalzas. Posteriormente, continuó por la Plaza del Santo Ángel y la calle Groizard, regresando finalmente al templo de salida.
Uno de los elementos más característicos de esta procesión es su acompañamiento musical, limitado a dos tambores sordos y una campana de duelo, que marcan el paso del cortejo y acentúan la atmósfera de recogimiento que envuelve al Cristo Yacente.
La imagen titular, realizada por los talleres de Arte Cristiano de Olot y bendecida en la posguerra española, representa a Cristo en el momento posterior a su muerte, despertando una profunda emoción entre los asistentes que acompañaron el recorrido en respetuoso silencio.
La Hermandad del Santo Entierro, fundada en 2004 y refundada en 2016, volvió a demostrar su arraigo en la ciudad, consolidando esta procesión como uno de los momentos más intensos y emotivos de la Semana Santa dombenitense.
El paso del Cristo Yacente, iluminado tenuemente y acompañado por el sonido grave de los tambores, dejó estampas de gran fuerza simbólica en una noche en la que Don Benito volvió a mostrar su fervor y tradición.
