
La Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima del Calvario de Villanueva de la Serena ha vivido este Miércoles Santo una de sus noches más significativas durante la estación de penitencia en una salida cargada de solemnidad, tradición y emoción. (En los perfiles de Nuestra Comarca en facebook, instagram, tik tok, x y youtube hay varios vídeos de esta procesión. También bajo estas líneas)
El paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno inició su recorrido a las 21:00 horas desde su capilla, dando comienzo a una procesión que este año estuvo especialmente marcada por el recuerdo. Antes de emprender su caminar, la hermandad dedicó un sentido homenaje a quien fuera su hermana mayor, Cristina Díaz, fallecida el pasado año. Hermanos y fieles elevaron un Padre Nuestro en su memoria, en un momento de profundo recogimiento que emocionó a todos los presentes.
Posteriormente, el cortejo se dirigió hacia la parroquia de la Asunción, donde se incorporó María Santísima del Calvario, completando así una de las estampas más representativas de la Semana Santa local.
Otro de los momentos destacados fue la interpretación de “Tú eres Madre del Señor”, la nueva composición, con música de Isidro Parejo y letra basada en el poema homónimo de Miguel Lozano dedicada a la Virgen del Calvario.
El itinerario recorrió algunas de las principales calles de la localidad, incluyendo Nazareno, Virgen de Guadalupe, Plaza de España —donde tuvo lugar la salida de la Virgen desde la iglesia—, Parque de la Constitución, La Haba, Carchenilla, Alcalde Miguel Romero, Plazoleta de Santa Eulalia, Clavel y San Benito, regresando finalmente a la Plaza de España para la entrada del paso mariano en el templo y continuando el paso de Jesús hasta su recogida en la capilla.
En cuanto al acompañamiento musical, el paso de Jesús Nazareno estuvo acompañado por la Agrupación Musical “Nuestro Padre Jesús Nazareno”, mientras que María Santísima del Calvario contó con los sones de la Banda Municipal de Música de Villanueva de la Serena, aportando solemnidad y belleza al recorrido procesional.
Esta estación de penitencia volvió a poner de manifiesto la profunda devoción de la ciudad y el arraigo de sus tradiciones, en una noche en la que la fe, la memoria y la emoción caminaron juntas por las calles.