
María Guardiola ha tomado posesión de su cargo este viernes en un acto institucional celebrado en el Anfiteatro Romano de Mérida, donde ha hecho un llamamiento a la moderación y al diálogo, y ha destacado que los servicios públicos, el bienestar y la vida de las personas van a ser la máxima prioridad del gobierno de la Junta.
En su discurso pronunciado tras jurar el cargo, Guardiola ha dicho sentirse agradecida y afortunada por este nuevo mandato y ha manifestado su intención de trabajar por una Extremadura mejor, más unida, más libre y más justa. "Quiero ser la presidenta de un Gobierno que pise la calle", ha subrayado tras señalar que va a dedicar todas sus fuerzas a la región.
La presidenta extremeña ha tenido palabras para las personas que han formado parte del equipo de gobierno durante la legislatura que ha concluido, de quienes ha destacado su trabajo y ha agradecido su talento y su esfuerzo al servicio de Extremadura.
Para María Guardiola, "empieza una etapa importante" para la región y ha dicho que afronta este segundo mandato "con emoción, con seguridad y con la voluntad de no apartarme nunca de lo esencial". En este sentido, ha destacado su intención de "tomar decisiones con firmeza y valentía" porque Extremadura "merece una mirada más honda y más ambiciosa" y unas instituciones "a la altura de su gente".
De este modo, ha defendido "una Extremadura que siga funcionando", y "que sea escuchada en Madrid y en Europa; que no se resigne", ha añadido en un discurso en el que ha hablado de valores y de su compromiso con la región extremeña.
