
La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), en colaboración con la Junta de Extremadura, ha llevado a cabo este lunes una repoblación piscícola en el embalse de Alcollarín con ejemplares de barbo, boga y cacho procedentes del Centro de Acuicultura “Vegas del Guadiana”, ubicado en Villafranco del Guadiana.
Esta actuación se enmarca en el proyecto iniciado en 2024 para controlar la presencia de la especie invasora Pseudorasbora parva, cuya expansión había alterado gravemente el equilibrio ecológico del embalse.
En total, se han liberado aproximadamente 45 kilogramos de barbos, 35 kilogramos de bogas y 3 kilogramos de cachos. La repoblación permitirá restituir las poblaciones de especies autóctonas tras la bajada del nivel del embalse realizada el pasado año, una medida que facilitó las labores de control de la citada especie invasora.
Pseudorasbora parva está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras debido a su fuerte impacto sobre los ecosistemas fluviales. Antes de la intervención, esta especie llegó a representar más del 95 % de la población piscícola del embalse de Alcollarín, constituyendo la mayor concentración conocida en Europa.
Las actuaciones desarrolladas incluyeron despesques intensivos y un vaciado controlado del embalse, lo que permitió retirar toneladas de ejemplares de esta especie. Gracias a estos trabajos, la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha logrado reducir en un 91 % la presencia de Pseudorasbora parva en el embalse.
La repoblación con especies autóctonas constituye una medida clave para restablecer el equilibrio piscícola del ecosistema. La recuperación de este equilibrio exige, además, trabajar exclusivamente con especies propias de la cuenca, tal y como establece la legislación española sobre patrimonio natural y biodiversidad, que prohíbe la utilización de otras especies exóticas invasoras, como el lucio.
Con esta actuación, la Confederación Hidrográfica del Guadiana avanza en la recuperación ambiental del embalse de Alcollarín, un paso imprescindible para garantizar tanto la biodiversidad del sistema como la adecuada explotación del embalse para los usos previstos.
