El camalote ha cogido nuevas fuerzas en la zona de la playa de Medellín y asedia este enclave turístico. Una barrera protectora parece que de momento impide la invasión a la zona de chiringuitos, aunque aguas arriba de esa barrera la planta se ha hecho fuerte y alcanza una enorme anchura en este comienzo de julio.
Sus efectos son divisables desde el puente viejo de Medellín.
El Jacinto de agua cubre por completo el cauce comprendido entre los islotes de la playa y la orilla contraria. En ese espacio se puede ver estos días a un equipo de extracción de la Confederación Hidrográfica del Guadiana compuesto por varios operarios y una máquina que sacaba grandes cantidades de la planta para depositarla en las orillas.
