Las comunidades de regantes de Extremadura alertan de los daños en infraestructuras y de la urgencia de financiación para iniciar la campaña de riego

regantex en don benito

Las 19 comunidades de regantes integradas en la Asociación de Comunidades de Regantes de Extremadura (Regantex) se han reunido hoy en Don Benito, en la sede de la Comunidad de Regantes del Zújar, para analizar la situación de cara a la próxima campaña de riego y coordinar actuaciones tras los daños ocasionados por los episodios de lluvias e inundaciones de los últimos meses.
Durante el encuentro, el presidente de Regantex, Francisco Sánchez Bautista, ha señalado que la disponibilidad de agua no será un problema en los próximos años gracias a las precipitaciones registradas este invierno. “Tenemos garantizadas varias campañas de riego, incluso entre siete y ocho si las condiciones se mantienen”, ha explicado.

Desafío
Sin embargo, el principal desafío al que se enfrentan actualmente las comunidades de regantes es el estado de las infraestructuras hidráulicas, especialmente en la cuenca del Guadiana y, en particular, en la zona de Vegas Bajas. Según ha detallado Sánchez Bautista, los canales principales han sufrido desbordamientos, descalces y otros daños estructurales que deben repararse con urgencia antes del inicio de la campaña.
La campaña de riego comenzará previsiblemente a finales de marzo o, como muy tarde, tras la Semana Santa, coincidiendo con el inicio de siembras de cultivos como el tomate. “Tenemos apenas veinte días para poner en funcionamiento las infraestructuras”, ha subrayado.
Ante la falta de tiempo para que se ejecuten los procedimientos administrativos previstos en los planes de ayuda estatales, las comunidades de regantes se están viendo obligadas a adelantar las reparaciones con recursos propios. “Nos estamos viendo abocados a pedir financiación a los bancos para arreglar las infraestructuras porque no podemos paralizar la campaña”, ha indicado el presidente de Regantex.

DAÑOS
Los daños estimados en infraestructuras gestionadas directamente por las comunidades de regantes se sitúan entre 7 y 8 millones de euros, especialmente en las redes principales que abastecen a unas 47.000 hectáreas en Vegas Bajas. Además, numerosas comunidades de base han sufrido inundaciones, daños en estaciones de bombeo y afecciones en sus instalaciones.
Francisco Sánchez Bautista también ha explicado que existe una dificultad añadida en Extremadura debido al modelo de gestión de algunas grandes infraestructuras hidráulicas. Canales como los de Orellana, Zújar, Las Dehesas, Montijo o Lobón, aunque pertenecen al patrimonio del Estado, están gestionados por las propias comunidades de regantes, lo que genera incertidumbre sobre el encaje de las ayudas previstas por el Ministerio para su reparación.
En este sentido, Regantex ha mantenido reuniones con responsables del Ministerio y con la Dirección General de Desarrollo Rural, donde se ha confirmado la existencia de fondos destinados a Andalucía y Extremadura. No obstante, el presidente de la asociación ha insistido en que los plazos administrativos dificultan su aplicación inmediata. “Los protocolos de la Administración requieren meses y nosotros necesitamos actuar ya”, ha afirmado.
La reunión celebrada hoy ha servido también para trasladar a todas las comunidades la información de los contactos mantenidos con las administraciones y para intentar coordinar una respuesta conjunta. Aun así, cada comunidad deberá evaluar sus daños y buscar fórmulas de financiación para afrontar las reparaciones necesarias.

En Tajo
Por su parte, el secretario de Regantex, Primitivo Gómez Pascual, ha explicado que la situación en la cuenca del Tajo es diferente y los daños han sido mucho menores. Según ha indicado, las principales afecciones se han producido en caminos e infraestructuras de comunicación agrícola debido a las lluvias, mientras que las infraestructuras de riego apenas han sufrido incidencias relevantes.
En la provincia de Cáceres, ha señalado Gómez Pascual, no se han incluido municipios en la orden estatal que regula las ayudas por inundaciones, lo que limita el acceso a determinadas compensaciones. No obstante, la Confederación Hidrográfica del Tajo dispone de una partida de cuatro millones de euros para reparar caminos y otras infraestructuras agrarias.
En algunas zonas, como Coria, se han producido inundaciones puntuales que podrían afectar a la producción de determinados cultivos leñosos, cuyos agricultores deberán solicitar compensaciones por pérdida de producción. En áreas como La Vera o Campo Arañuelo, donde predominan cultivos como el tabaco, los daños han sido menores y no se prevén problemas para retomar la actividad agrícola.
Desde Regantex han insistido en que, pese a las dificultades actuales, el objetivo de las comunidades de regantes es garantizar el normal desarrollo de la campaña. “Las comunidades están ahí para solucionar los problemas y asegurar que el agricultor tenga agua cuando la necesite”, han concluido.

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